Las zonas azules y verdes de aparcamiento en zonas urbanas se han cargado definitivamente la ventaja que supone tener un coche pequeño.
¿Quien no recuerda ese hueco donde no cabía más que un Mini o un 127 y se conseguía llenar in extremis con la consecuente satisfacción del propietario? Pues ahora esto ya no es posible. La omnipresente zona de pago limita un espacio específico, plaza a plaza e idéntico en toda la ciudad. No importa si tu coche es grande, mediano o minúsculo, tu espacio es el mismo, y ya que pago.... me coloco en el centro de mi plaza. No existen esos espacios último recurso, o hay plaza o no. El álgebra booleana ha entrado en el mundo de los aparcamientos, mientras que las ciudades necesitan ser diseñadas con lógica difusa para dar cabida a la diversidad que habita en ellas.
Los pequeños utilitarios han quedado desplazados. Si tengo que comprar un coche nuevo no me lo pienso, lo compro a mi gusto. Y si lo quiero pequeño es porque así lo prefiero, no porque me aporte ventaja alguna.
Para aparcar en el centro de cualquier ubre solo nos han dejado dos opciones, o las zonas azules o verdes, o los parkings, ambos de pago. Pero existe una solución al problema, se puede recuperar ese espacio perdido destinado a los más pequeños. Simplemente se trata de destinar un carril azul o verde de aparcamiento, sin limitar las plazas una a una. El ayuntamiento de turno cobra igual o más (caben más coches), se ahorra en pintura y finalmente recuperamos la funcionalidad del coche pequeño, que además consume menos.
ReciclatoR
1 comentario:
Molt bo, has estat motl ocurrent. "ande o no ande carreta grande"
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